Acerca de


Versoblanco nace en el año 2006 como un espacio para publicar mis poemas y otras cosas relacionadas con la literatura, pero que derivó rápidamente en otro blog personal de tantos surgidos al albur de la "revolución 2.0". Esta es mi "habitación propia" y un punto de eterno retorno pese a los largos periodos de abandono.

En sus orígenes el blog estuvo alojado en Blogspot/Blogger con un nombre de dominio personalizado, pero llevaba años queriendo librarme de mi dependencia de Google, que no es hoy sino otra extensión del modelo "bolsa de ensalada y filete empanado en bandeja de poliestireno" por el que todo lo que antes eran servicios gratuitos y altamente personalizables para quien se tomara el tiempo de aprender han desaparecido o se han convertido en extras de pago que no cubren ni un tercio de las necesidades anteriores pero generan el triple de mierda por el mismo precio. En 2020 decidí que ya era hora de independizarme de Google y aprovechando que estaba aprendiendo a manejar git y repositorios de código me pasé a un generador de sitios estáticos, Pelican, con la plantilla Alchemy, alojando las páginas en GitLab. La elección estuvo fuertemente inspirada por el blog de Rinzewind, uno de los pocos supervivientes en mi lector de feeds que ha seguido publicando regularmente durante años de una forma más ligera que la de aquella época en la que todo el mundo parecía querer hacer contenidos currados, actualizaciones continuas, SEO, concursos, networking, promoción en redes y, en fin, todo lo que suele conllevar profesionalizarse excepto en la parte de ganar dinero.

En el proceso de mudanza hice limpieza de aquellos posts que me parecieron circunstanciales, con información desfasada o simplemente allá donde la Farándula cuarentona no ve con buenos ojos a la Farándula veinteañera. De ahí las entradillas de los posts escritas a posteriori y en tercera persona, con el conocimiento de lo que estará por venir. Los poemas aún no han sido republicados, a expensas de decidir el formato.

Mi nombre real no es ningún secreto, pero Farándula es mi alias de siempre y considero su uso en la red casi una cuestión de etiqueta. Puedes contactar conmigo en farandula (en) versoblanco.com

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