1. España no es Grecia

    En 2015 Syriza (como Podemos pero con votos) ganó las elecciones griegas. En aquel momento de expansión progresista y anti-establishment su presidente fue especialmente criticado por no nombrar ni una sola ministra. En España, acostumbrados a los criticadísimos gobiernos paritarios de Zapatero, la imagen de señoros en traje impactaba hasta a los redactores de El Mundo. A Tsipras se lo comió la Troika en dos reuniones, Syriza ya no gobierna y de su oposición al austericidio queda más o menos lo mismo que de la renta básica de Iglesias. Menos mal que España no es Grecia.

  2. Rol en vivo, mujeres y frikismo

    Aunque siempre tuve con el rol más coqueteo e interés intelectual que participación activa -llevo años sin jugar a nada vagamente relacionado-, hace un par de semanas me animé con una partida en vivo, variante rolera por la que siento especial predilección pese a ser una jugadora terrible, aplicando la …